El supuesto de la ruptura
Por qué esta crónica planifica para crisis en cascada hacia 2040–2050 (mucho antes de que lleguen los peores efectos físicos de la crisis climática), y para que nadie venga a ayudar.
Treinta años de cumbres climáticas no han doblado ninguna curva que importe, y el supuesto de planificación honesto es que ninguna lo hará. Pero el sistema no fallará como fallan los gráficos. Fallará como han fallado siempre los sistemas de esta crónica: política y financieramente, y en las fronteras, décadas antes de que llegue lo peor en lo físico. Este capítulo enuncia el supuesto con claridad, aporta la evidencia de la ventana 2040–2050 y nombra el peligro que el resto de la crónica ha estado preparando al lector para reconocer: que las economías centrales bajo estrés de recursos no se aprietan su propio cinturón. Vuelven a por el de los demás.