Cómo la segregación encontró una causa mejor
La derecha cristiana no se movilizó por el aborto. Se movilizó por las escuelas segregadas, y luego salió a buscar una bandera.
Cuándo ocurrió
- the 1830s Darby works out dispensationalism History divided into epochs, prophecy read literally, the promises to Israel held separate from the church, and a rapture before the tribulation.
- 1891 The Blackstone Memorial Four hundred prominent Americans ask the president to restore Palestine to the Jews, five years before Herzl published, six before the First Zionist Congress.
- 1909 The Scofield Reference Bible The interpretation printed as annotations on the same page as the text. For millions of readers the two became hard to distinguish.
- 1954 Brown v. Board of Education Followed across the South by new private academies, very often church-affiliated, and tax-exempt.
- 1967 Falwell founds an academy; Israel takes the Old City Both strands acquire their decisive fact in the same year.
- 1970 The Late Great Planet Earth Reportedly the best-selling non-fiction book of the decade in the United States.
- 1971 The Southern Baptist Convention on abortion Calls for legislation permitting it in cases including rape, incest, fetal deformity and the mother’s health. Reaffirmed in 1974 and 1976 — after Roe.
- 1971 Green v. Connally A school practising racial discrimination is not charitable in law, and cannot hold tax exemption. The IRS begins applying it.
- 1973 Roe v. Wade Opposition to abortion was understood at the time as a Catholic position, and some Protestant commentary was anti-Catholic on that ground.
- 1976 Bob Jones University loses its exemption Weyrich’s own account: not abortion, not school prayer, not pornography: this is what finally galvanised them.
- 1979 The Moral Majority, and the retrofit Schaeffer and Koop’s film series supplies the theology. Abortion recruits Catholics, and makes participants feel righteous rather than defensive.
- August 1980 Neshoba County A campaign opened on states’ rights, a few miles from where three civil rights workers were murdered in 1964.
- 1981 Atwater describes the sequence You start with the openly racist word; by the later stages you are saying tax cuts, and it is all entirely abstract.
- 1983 Bob Jones University v. United States The revocation upheld. The university did not drop its ban on interracial dating until 2000.
- 2006 Christians United for Israel founded A coalition between two groups whose ultimate expectations are incompatible, which functions anyway because in the short run both want the same policies.
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«Yo estaba allí. El aborto no era el asunto.»
— resumen del historiador Randall Balmer de lo que los propios organizadores del movimiento le contaron sobre 1978El relato habitual de la derecha religiosa estadounidense dice que Roe contra Wade, en 1973, despertó a un gigante evangélico dormido, que se movilizó en defensa de la vida no nacida y reconfiguró el Partido Republicano. Casi todos los elementos de ese relato son falsos, y sabemos que lo son porque los hombres que construyeron el movimiento lo dijeron, en público, mientras lo construían.
Este capítulo tiene dos hilos que acaban trenzándose: la historia política de cómo la defensa de las escuelas segregadas se convirtió en cruzada moral, y la historia teológica de un sistema apocalíptico del siglo XIX que convirtió a cierto tipo de cristiano estadounidense en partidario incondicional de un Estado extranjero.
Qué pensaban realmente los evangélicos sobre el aborto
Empecemos por la prueba de que la movilización no pudo tratar del aborto, porque durante casi toda la década de 1970 los evangélicos estadounidenses no sostenían la posición que hoy se les atribuye.
- En 1971 la Convención Bautista del Sur (el mayor cuerpo protestante de Estados Unidos) aprobó una resolución que pedía una legislación que permitiera el aborto en casos como la violación, el incesto, la malformación fetal y el daño a la salud emocional, mental o física de la madre. Reafirmó la posición en 1974 y 1976, después de Roe.
- W. A. Criswell, el pastor más destacado de la Convención, dijo tras Roe que siempre había sentido que una persona no se convertía en individuo hasta el nacimiento, y que debía prevalecer lo mejor para la madre y la familia.
- La oposición al aborto se entendía entonces como una posición católica. Los comentarios protestantes la trataban a menudo como tal, y algunos eran explícitamente anticatólicos por ese motivo.
Algo cambió entre 1973 y 1979, y no fue la teología.
Lo que de verdad los movilizó
El detonante fue la situación fiscal de las escuelas cristianas segregadas.
Tras Brown contra el Consejo de Educación (1954) y la Ley de Derechos Civiles (1964), familias blancas de todo el Sur sacaron a sus hijos de las escuelas públicas que se integraban y los llevaron a nuevas academias privadas, muy a menudo vinculadas a iglesias. Se las conocía ampliamente como academias de segregación, y había miles de ellas. Estaban exentas de impuestos.
Entonces se movieron los tribunales. En Green contra Connally (1971) un tribunal federal sostuvo que una institución que practica la discriminación racial no es «caritativa» en derecho y no puede gozar de exención fiscal. La agencia tributaria empezó a aplicar ese principio. Su objetivo más visible fue la Universidad Bob Jones, en Carolina del Sur, que por entonces se negaba a admitir estudiantes negros, luego admitió solo a estudiantes negros casados, luego admitió a estudiantes negros solteros bajo una norma que prohibía las relaciones y el matrimonio interraciales, norma que la universidad no retiró hasta el año 2000. La agencia le revocó la exención en 1976, y el Tribunal Supremo confirmó la revocación en Bob Jones University contra Estados Unidos (1983).
Paul Weyrich (el principal arquitecto político del movimiento, cofundador de la Heritage Foundation y el hombre que dio su nombre a la Mayoría Moral) pasó años intentando interesar a los líderes evangélicos en distintos asuntos, sin éxito. Su propio relato, repetido en congresos y recogido por el historiador Randall Balmer, es que lo que finalmente los galvanizó no fue el aborto, ni la oración en las escuelas, ni la pornografía, sino la acción del fisco contra las escuelas cristianas segregadas. Balmer publicó el relato y Weyrich nunca lo desmintió.1
El aborto fue después seleccionado. Tenía ventajas evidentes: era moralmente inequívoco de un modo en que defender academias segregadas no lo era, incorporaba a los católicos a una coalición de dirección protestante y hacía que los participantes se sintieran justos en vez de a la defensiva. La serie de películas de 1979 de Francis Schaeffer y C. Everett Koop, Whatever Happened to the Human Race?, hizo el reajuste teológico, y Jerry Falwell (que había fundado una academia privada en Lynchburg en 1967 y que en 1958 había predicado contra la integración) se convirtió en el rostro público de un movimiento sobre la vida.
1980, y lo que entregó la coalición
Ronald Reagan (divorciado, no especialmente religioso y el gobernador que había firmado en California en 1967 una de las leyes de aborto más liberales del país) se convirtió en el candidato del movimiento. En agosto de 1980 abrió su campaña de las elecciones generales en la feria del condado de Neshoba, en Misisipi, a pocos kilómetros de donde tres activistas de derechos civiles habían sido asesinados en 1964, y dijo al público que creía en los derechos de los estados.
El eufemismo no era accidental, y la estrategia que había detrás la había descrito con brutal claridad el operador republicano Lee Atwater en una entrevista concedida en 1981: se empieza, explicó, diciendo la palabra abiertamente racista, y en las fases posteriores se habla de bajadas de impuestos, y todo es enteramente abstracto, y un subproducto de ello es que los negros salen peor parados que los blancos.2
Ese es el mecanismo de este capítulo en un párrafo: la misma base política, el mismo interés de fondo y una secuencia de asuntos públicos sucesivamente más respetables.
El otro hilo: un sistema apocalíptico de 1830
Vamos ahora a la teología, porque explica una política exterior.
John Nelson Darby, ministro angloirlandés que dejó la Iglesia de Irlanda por los Hermanos de Plymouth, elaboró en la década de 1830 un sistema llamado dispensacionalismo. Divide la historia en épocas distintas, o dispensaciones, en las que Dios trata con la humanidad en términos diferentes; sostiene que la profecía bíblica debe leerse literalmente; insiste en que las promesas a Israel son distintas de la iglesia y no se cumplen en ella; e introdujo la doctrina del rapto, la retirada de los verdaderos creyentes antes de un periodo de tribulación, seguido del regreso de Cristo.
Darby recorrió Norteamérica repetidamente entre 1862 y 1877. Su sistema se popularizó mediante conferencias bíblicas y mediante la Biblia anotada de Scofield (1909), que imprimía la interpretación como anotaciones en la misma página que el texto. Para millones de lectores, las notas de Scofield y la Escritura se volvieron difíciles de distinguir. Siguieron las instituciones: el Moody Bible Institute, el Dallas Theological Seminary, una red de colegios bíblicos.3
La consecuencia relevante es esta: en la profecía dispensacionalista, la restauración de los judíos a la tierra de Israel es una condición previa obligatoria para la secuencia de los últimos tiempos. El apoyo a un Estado judío no es, por tanto, cuestión de política ni de simpatía. Es participación en el calendario profético.
El sionismo cristiano llegó primero
La cronología sorprende. En 1891 el empresario y evangelista de Chicago William Blackstone presentó al presidente Benjamin Harrison un memorial que urgía a convocar una conferencia internacional para restituir Palestina a los judíos, firmado por más de cuatrocientos estadounidenses prominentes: financieros, editores, clérigos, congresistas, entre ellos J. P. Morgan y John D. Rockefeller. Eso fue cinco años antes de que Theodor Herzl publicara Der Judenstaat y seis antes del Primer Congreso Sionista.4
El sionismo cristiano estadounidense es, por tanto, anterior al sionismo judío político como causa organizada en Estados Unidos, y sus motivos fueron, desde el principio, escatológicos antes que humanitarios.
La fundación de Israel en 1948 y, mucho más, la toma de la Ciudad Vieja de Jerusalén en 1967, se leyeron entre los dispensacionalistas como la profecía ejecutándose a la vista. The Late Great Planet Earth, de Hal Lindsey (1970), convirtió el marco en un libro de bolsillo de gran consumo y fue, según se dice, el libro de no ficción más vendido de la década en Estados Unidos; las novelas de la serie vendieron decenas de millones más a partir de 1995.
El tercer templo y su extraña coalición
Una rama de la profecía requiere un templo reconstruido en el emplazamiento que hoy ocupa el recinto de Al-Aqsa. Desde los años ochenta, un pequeño movimiento israelí dedicado a preparar un tercer templo (utensilios, vestiduras sacerdotales, formación) encontró financiación y entusiasmo entre los evangélicos estadounidenses, incluida la bien documentada participación de ganaderos cristianos en la cría de vaquillas rojas sin defecto para el rito de purificación descrito en Números 19.5
Se trata de una coalición entre dos grupos cuyas expectativas últimas son incompatibles: el guion dispensacionalista termina con la conversión masiva o la destrucción de los judíos que no acepten a Cristo, hecho señalado desde dentro de las comunidades judías desde hace décadas, y que funciona igualmente, porque a corto plazo ambos quieren las mismas políticas. Christians United for Israel, fundada en 2006, dice hoy tener millones de miembros y es una fuerza de presión considerable.
El mecanismo, enunciado en general
Quítense los detalles y queda una técnica política repetible, y esa es la razón de que este capítulo esté donde está en la crónica.
- Una coalición política tiene un interés que ya no puede enunciar abiertamente, porque el enunciado abierto se ha vuelto socialmente inaceptable.
- Sus organizadores buscan un asunto que movilice a los mismos votantes, confiera autoridad moral en vez de vergüenza y pueda presentarse como defensa de los niños, la familia o el orden natural.
- El asunto se rellena después con teología, y en una década los participantes creen sinceramente que ese fue siempre el compromiso central.
- El interés original queda servido todo el tiempo, porque la coalición que mantiene unida vota en bloque en todo lo demás.
El relato de Balmer y las propias palabras de Weyrich son la documentación del paso dos en el caso de los años setenta. La tesis de la crónica es que se trata de una técnica general y no de un caso aislado.
Dos cosas que este capítulo tiene cuidado de no decir. No dice que quienes se oponen al aborto sean individualmente insinceros: millones sostienen esa posición por convicción genuina, muchos de ellos sin conexión alguna con la historia política aquí descrita, y la cuestión moral es de las que personas razonables responden de modos distintos. La afirmación es sobre cómo se organizó el movimiento y quién lo organizó, no sobre la vida interior de sus miembros.
La misma cautela vale para el paralelo moderno, que la crónica sí traza. La súbita concentración de energía política sobre las personas trans (cientos de proyectos de ley estatales después de 2020 donde antes había un puñado, legislación modelo coordinada y un volumen de publicidad política muy desproporcionado respecto del tamaño de la población afectada) tiene la firma de un asunto seleccionado por sus propiedades movilizadoras: un grupo pequeño e impopular, la pretensión de proteger a los niños y una altura moral disponible sin coste alguno para los intereses de ningún donante. Es un argumento sobre emprendimiento político y selección de asuntos, y como tal se ofrece. No es la afirmación de que todo el que se sienta inquieto por las cuestiones implicadas actúe de mala fe, y una crónica que hiciera esa afirmación estaría haciendo exactamente lo que critica.
Hacia delante
Hacia 1980 la coalición estaba montada: una élite económica que quería desregulación y bajadas de impuestos, una base política sureña reorganizada en torno a la raza pero que hablaba de moral, y una clientela teológica con un interés apocalíptico en Oriente Medio. El capítulo 18 sigue lo que esa coalición hizo dentro de casa durante los cuarenta años siguientes, y qué significa que un país tan rico siga sin poder construir cosas que tendría que compartir.
Notas
- Randall Balmer, Thy Kingdom Come: How the Religious Right Distorted the Faith and Threatens America (Nueva York: Basic Books, 2006), y Balmer, «The Real Origins of the Religious Right», Politico Magazine, 27 de mayo de 2014. Sobre las escuelas mismas, Joseph Crespino, In Search of Another Country: Mississippi and the Conservative Counterrevolution (Princeton, 2007). ↩
- Lee Atwater, entrevista con Alexander P. Lamis, 1981, publicada de forma anónima en Lamis, The Two-Party South (Oxford University Press, 1984) y atribuida tras la muerte de Atwater; el audio lo difundió The Nation en 2012. ↩
- Ernest R. Sandeen, The Roots of Fundamentalism: British and American Millenarianism, 1800–1930 (Chicago: University of Chicago Press, 1970); George M. Marsden, Fundamentalism and American Culture, 2.ª ed. (Oxford, 2006). ↩
- Yaakov Ariel, An Unusual Relationship: Evangelical Christians and Jews (Nueva York: NYU Press, 2013); Robert O. Smith, More Desired than Our Owne Salvation: The Roots of Christian Zionism (Oxford, 2013). ↩
- Motti Inbari, Jewish Fundamentalism and the Temple Mount (Albany: SUNY Press, 2009); Gershom Gorenberg, The End of Days: Fundamentalism and the Struggle for the Temple Mount (Nueva York: Free Press, 2000). ↩
Quiénes intervinieron
- Figuras
John Nelson Darby
The prophetic schedule
He worked out in the 1830s a system dividing history into epochs, reading prophecy literally, holding the promises to Israel separate from the church, and introducing the rapture. He toured North America repeatedly between 1862 and 1877. The consequence that matters for foreign policy is one clause: the restoration of the Jews to the land is a required precondition of the end-time sequence, so support for a Jewish state is not politics but participation.
Sandeen, The Roots of Fundamentalism (1970)
- Figuras
William E. Blackstone
Restoration, on schedule
In 1891 he presented the president with a memorial urging an international conference to restore Palestine to the Jews, signed by more than four hundred prominent Americans including J. P. Morgan and John D. Rockefeller. That was five years before Herzl published Der Judenstaat. American Christian Zionism predates organised political Jewish Zionism as an American cause, and its motives were eschatological from the start.
Ariel, An Unusual Relationship (2013)
- Figuras
C. I. Scofield
The notes, on the same page
His 1909 edition printed the dispensational interpretation as annotations alongside the text. For millions of readers the notes and the scripture became difficult to distinguish, which is a remarkable achievement of publishing design, and the mechanism by which a nineteenth-century system became, for a large American constituency, simply what the Bible says.
- Facciones
The Southern Baptist Convention
Changed, and forgot that it had
In 1971 it passed a resolution calling for legislation permitting abortion in cases including rape, incest, fetal deformity and damage to the mother’s emotional, mental or physical health, and reaffirmed it in 1974 and 1976, after Roe. Its most prominent pastor said publicly after Roe that he had always felt a person did not become an individual until birth. Something changed between 1973 and 1979, and it was not the theology.
- Figuras
Paul Weyrich
Whatever mobilises them
He gave the Moral Majority its name, and he spent years trying to interest evangelical leaders in one issue after another without success. His own account (repeated at conferences, recorded by the historian Randall Balmer, and never disowned) is that what finally galvanised them was not abortion, not school prayer, not pornography, but the IRS action against segregated Christian schools.
Balmer, Thy Kingdom Come (2006)
- Figuras
Jerry Falwell
The public face of the retrofit
He had preached against integration in 1958 and founded a private academy in Lynchburg in 1967, and he became the public face of a movement about life. The Moral Majority, founded in 1979, claimed millions of registered voters within eighteen months and was credited with delivering the evangelical vote to a divorced, not notably religious candidate who had signed one of the most liberal abortion laws in the country as governor of California.
- Figuras
Lee Atwater
The sequence, described
In a 1981 interview he set out the mechanism with brutal clarity: you start out saying the openly racist word, and by the later stages you are saying tax cuts, and it is all entirely abstract, and a by-product is that Black people get hurt worse than whites. The audio was released in 2012. It is the clearest available description of the chapter’s technique, given by one of its practitioners.
Atwater, interview with Alexander P. Lamis (1981)
- Figuras
Randall Balmer
What the organisers said at the time
His summary of what the movement’s own architects told him is four words long: abortion was not the issue. The importance of the finding is methodological. We do not know the movement was organised around segregated schools because a critic inferred it; we know because the men who built it said so, in public, while they were building it.
Balmer, "The Real Origins of the Religious Right" (2014)