De la ciencia racial a la guerra total
El darwinismo social no fue una mala lectura del imperio. Fue la autodescripción del imperio.
Cuándo ocurrió
- 1864 Spencer coins "survival of the fittest" The phrase enters Darwin’s own text in later editions.
- 1871 The Descent of Man Predicts that the "civilised races" will exterminate and replace the "savage races", offered as prediction, with no visible discomfort.
- 1883 Galton coins eugenics
- 1896 Reconcentración in Cuba Where the term concentration camp enters modern usage. Well over a hundred thousand civilians died.
- 2 September 1898 Omdurman Europe learned that machine guns produced victory. It did not learn what they would do when both sides had them.
- 1899–1902 The camps of the South African War Around 28,000 Boer women and children died, along with a comparable or greater number of Black Africans in separate camps whose records were kept less carefully.
- October 1904 Von Trotha’s proclamation The Herero are no longer German subjects; any found within the frontier will be shot; he will not receive women and children.
- 1907 Indiana sterilises Over thirty US states follow. More than 60,000 Americans were sterilised, disproportionately poor, disabled, Black and Indigenous women.
- 1912 The First International Eugenics Congress Presided over by Darwin’s son, with Winston Churchill and the president of Harvard among the vice-presidents. This was not a fringe.
- 1914–18 17 million dead Colonial troops shipped in to fight and dig for empires that then declined to extend them rights.
- 1919 Versailles Japan’s racial equality clause wins a majority and is ruled to need unanimity. Article 22 makes trusteeship international law.
- 1927 Buck v. Bell The US Supreme Court upholds compulsory sterilisation. It has never been formally overruled.
- 1933 The German sterilisation law Modelled on American statutes that were still being enforced.
- 1935 The Nuremberg Laws Drafted with US anti-miscegenation and immigration statutes on the table. Some jurists found the American rules too harsh for German purposes.
- 1950–51 The UNESCO statements on race Scientific racism discredited as public doctrine. The economic relations built over four centuries stayed exactly where they were.
- 2021 Germany recognises the Herero and Nama genocide
Los términos marcados llevan una definición breve: pasa el cursor o toca en pantalla táctil.
«Pase lo que pase, nosotros tenemos / la ametralladora Maxim, y ellos no.»
— Hilaire Belloc, The Modern Traveller, 1898, el año de OmdurmánEl relato habitual del siglo XX trata las dos guerras mundiales como una tragedia europea y la violencia colonial como un tema aparte y menor. Este capítulo sostiene lo que un cuerpo sustancial de investigación viene sosteniendo desde Aimé Césaire en 1950: son un solo tema. Los métodos que mataron a decenas de millones de europeos entre 1914 y 1945 (el campo de concentración, la orden de exterminio, la matanza industrial, la clasificación burocrática de las vidas humanas) se desarrollaron y se normalizaron antes en las colonias, sobre gente cuyas muertes no planteaban preguntas en la metrópoli.
La formulación de Césaire es la más afilada. Lo que Europa no podía perdonar a Hitler, escribió, no era el crimen en sí, sino el crimen contra europeos, la aplicación a gente blanca de procedimientos hasta entonces reservados a los colonizados. Hannah Arendt formuló la versión estructural del mismo argumento: el imperialismo en el exterior produjo las categorías, el personal y los hábitos administrativos que volvieron a casa.1
La doctrina, por orden
El capítulo 8 siguió a la raza desde una justificación por encargo hasta una categoría jurídica y una afirmación científica. El siglo XIX añadió el componente final: una teoría de la historia en la que la competencia racial es el motor y la desaparición de la parte más débil es una ley natural y no una política.
La cronología vuelve a ser instructiva. Herbert Spencer publicó su sociología evolucionista y acuñó «la supervivencia del más apto» en la década de 1860; la frase entró en el propio texto de Darwin en ediciones posteriores. Darwin, en El origen del hombre (1871), predijo que las «razas civilizadas» exterminarían y reemplazarían a las «razas salvajes», observación ofrecida como predicción y no como programa, pero sin incomodidad visible.2 Francis Galton, primo de Darwin, acuñó la eugenesia en 1883 y propuso gestionar directamente la reproducción humana.
Hay que subrayar que esto no era marginal. La eugenesia fue ciencia mayoritaria, progresista e internacional durante medio siglo:
- El Primer Congreso Internacional de Eugenesia se reunió en Londres en 1912, presidido por Leonard, hijo de Darwin, con vicepresidentes entre los que estaban Winston Churchill y el rector de Harvard.
- Indiana aprobó la primera ley de esterilización obligatoria en 1907; más de treinta estados de EE. UU. la siguieron. El Tribunal Supremo avaló la práctica en Buck contra Bell (1927) con la célebre frase de Oliver Wendell Holmes hijo sobre las tres generaciones. Más de 60.000 estadounidenses fueron esterilizados bajo esas leyes, de manera desproporcionada mujeres pobres, discapacitadas, negras e indígenas. Buck contra Bell nunca ha sido revocada formalmente.
- Suecia, Dinamarca, Noruega, Suiza y la provincia canadiense de Alberta tuvieron sus propios programas, en algunos casos hasta la década de 1970.
El laboratorio colonial
Cada una de las técnicas características de la violencia de masas del siglo XX tiene un primer uso colonial.
El campo de concentración. El término entra en el uso moderno con la reconcentración española en Cuba desde 1896, bajo el general Weyler, que mató a bastante más de cien mil civiles. Después los británicos internaron a civiles bóeres durante la guerra de Sudáfrica de 1899–1902; unas 28.000 mujeres y niños bóeres murieron en los campos, junto con un número comparable o mayor de africanos negros en campos separados cuyos registros se llevaron con mucho menos cuidado. Los informes de Emily Hobhouse convirtieron los campos en un escándalo en Gran Bretaña, es decir, los hechos eran públicos en su momento.3
La orden de exterminio. En el África del Sudoeste Alemana, hoy Namibia, el general Lothar von Trotha emitió en octubre de 1904 una proclama que declaraba que los herero ya no eran súbditos alemanes, que todo herero hallado dentro de la frontera alemana sería fusilado y que no recibiría a mujeres ni a niños. Sus fuerzas empujaron a la población al desierto de Omaheke y tomaron los pozos. A los supervivientes se los metió en campos (, la palabra alemana ya en uso), de los cuales el peor fue . Murió del orden del 80 por ciento de los herero y la mitad de la población nama. Se enviaron cráneos de los muertos a Alemania para medirlos antropológicamente.4
La matanza industrial asimétrica. En Omdurmán, en 1898, la fuerza de Kitchener, con ametralladoras Maxim y artillería, mató a unos 11.000 sudaneses perdiendo menos de 50 hombres. Winston Churchill, presente como oficial de caballería y periodista, lo describió como el triunfo más señalado de las armas científicas sobre los bárbaros. Europa aprendió de estas campañas que las ametralladoras producían victorias. No aprendió qué harían cuando ambos bandos las tuvieran.
1914: el mecanismo se ensambla
Todos los componentes de los capítulos 12 y 13 estaban ya en su sitio, y la guerra que produjeron no fue un accidente derivado de un magnicidio.
La movilización de masas significaba que los Estados podían poner millones de hombres en el campo y seguir reemplazándolos. La escolarización nacionalista significaba que esos hombres marcharon de buen grado en 1914, en todas las capitales, creyendo que su nación se defendía. La producción industrial significaba que la munición podía fabricarse más deprisa de lo que podía dispararse. Y el darwinismo social suministró la justificación: una creencia extendida entre las élites europeas de que las naciones eran organismos en competencia, de que la guerra era una prueba de vitalidad y de que una nación que no luchara decaería. Alemania y la próxima guerra (1911), del general alemán Bernhardi, lo argumentaba explícitamente; había equivalentes por todas partes.
El resultado fueron 17 millones de muertos, gran parte de ellos por una artillería que nunca vieron. Se trajeron tropas coloniales (senegalesas, argelinas, indias, vietnamitas, batallones africanos de trabajo) para combatir y cavar por imperios que después se negaron a extenderles derechos. El Cuerpo de Trabajo Chino, casi 100.000 hombres, quedó en gran medida fuera del relato hasta hace poco.
Versalles: la jerarquía se inscribe en el derecho internacional
Dos documentos de 1919 muestran que el orden racial no era una vergüenza que se estuviera desmontando en silencio, sino el principio organizador explícito del arreglo de posguerra.
La propuesta de igualdad racial. Japón, potencia aliada vencedora, propuso insertar en el Pacto de la Sociedad de Naciones una cláusula que respaldara la igualdad de las naciones y el trato justo a sus nacionales. Obtuvo mayoría de votos en la comisión. Woodrow Wilson, que presidía, dictaminó que en un asunto de esa importancia se requería unanimidad, y decayó. La presión en contra vino de Australia, respaldada por Gran Bretaña, por la política de la Australia Blanca, y de un presidente cuya propia administración había vuelto a segregar la función pública federal estadounidense.5
El artículo 22. El sistema de mandatos puso los antiguos territorios alemanes y otomanos bajo la tutela de los vencedores con el argumento declarado de que sus pueblos «no eran todavía capaces de regirse por sí mismos en las condiciones especialmente difíciles del mundo moderno», y describía esa tutela como «una misión sagrada de civilización». Ruanda se convirtió en mandato belga bajo ese artículo. El de 1513 había dicho lo mismo en peor latín.
El nazismo como continuidad, no como aberración
El hallazgo más incómodo de la investigación reciente es cuánto del programa nazi fue tomado prestado en vez de inventado.
El era un concepto colonial de asentamiento, y sus autores lo decían. Hitler citó repetidamente la conquista estadounidense del Oeste como modelo (despejar un continente de sus habitantes y poblarlo) y admiraba la administración británica de la India. Los territorios del este debían ser la India de Alemania y su frontera.6
Las leyes raciales tuvieron borradores estadounidenses sobre la mesa. El estudio de James Whitman sobre las leyes de Núremberg documenta a juristas nazis estudiando en detalle las leyes estadounidenses (leyes antimestizaje en treinta estados, ciudadanía de segunda clase, las cuotas de inmigración racialmente estructuradas de 1924) y discutiéndolas como precedente. Algunos consideraron las reglas estadounidenses de «una sola gota» demasiado severas para los fines alemanes.7
El personal científico fue continuo. La línea de Eugen Fischer desde la colonia namibia hasta el Instituto Kaiser Wilhelm es el hilo más claro; su alumno Josef Mengele fue a Auschwitz y enviaba muestras a Berlín. Y la ley de esterilización de 1933 se modeló sobre estatutos estadounidenses que por entonces seguían aplicándose.
La tesis de la continuidad puede exagerarse, y hay historiadores serios que resisten su forma fuerte. El Holocausto tuvo rasgos sin precedente colonial: el campo de exterminio industrial como instalación dedicada a matar, el objetivo eliminacionista total perseguido contra una población europea plenamente integrada y la desviación de recursos bélicos a la matanza a costa del esfuerzo de guerra. Los genocidios coloniales fueron por lo general instrumentales: tierra, mano de obra, represión de revueltas; el proyecto nazi fue en parte ideológico más allá de lo instrumental. El debate de los historiadores al respecto (el Historikerstreit y sus sucesores, incluida la discusión reciente sobre si la comparación disminuye la especificidad del Holocausto) es real y no está resuelto.8
Lo que esta crónica afirma es la tesis más débil y mejor sostenida: las categorías (razas ordenadas por aptitud), las técnicas (campos, órdenes de exterminio, gestión burocrática de poblaciones), las formas jurídicas (ciudadanía graduada, tutela) y en varios casos las personas se desarrollaron en el mundo colonial y estaban disponibles, resultaban familiares y eran respetables cuando se volvieron contra europeos. No es una afirmación de equivalencia. Es una afirmación sobre suministro.
Y después
1945 desacreditó el racismo científico como doctrina pública en Occidente. Las declaraciones de la Unesco sobre la raza de 1950 y 1951 lo declararon sin fundamento biológico; se adoptaron la Convención sobre el Genocidio y la Declaración Universal de Derechos Humanos; los imperios empezaron, despacio y bajo presión, a retirarse.
Pero fíjese en lo que no se desmanteló. Las relaciones económicas construidas a lo largo de cuatro siglos se quedaron exactamente donde estaban. Las colonias se convirtieron en Estados independientes dentro de un sistema comercial cuyos términos habían fijado sus antiguos amos, arrastrando fronteras trazadas en Berlín, y se les dijo que compitieran. La doctrina pasó a la clandestinidad y la estructura permaneció, que es el tema del capítulo 16.
Antes, el capítulo 15 examina la única decisión que hizo posible lo peor de todo, y pregunta quién la tomó.
Notas
- Aimé Césaire, Discours sur le colonialisme (París: Réclame, 1950); Hannah Arendt, The Origins of Totalitarianism (Nueva York: Harcourt Brace, 1951), segunda parte. Véase también Sven Lindqvist, «Exterminate All the Brutes» (Londres: Granta, 1996). ↩
- Charles Darwin, The Descent of Man (Londres: John Murray, 1871), vol. 1, cap. 6. Sobre el movimiento más amplio, Mike Hawkins, Social Darwinism in European and American Thought, 1860–1945 (Cambridge: Cambridge University Press, 1997). ↩
- Elizabeth van Heyningen, The Concentration Camps of the Anglo-Boer War (Auckland Park: Jacana, 2013); Emily Hobhouse, Report of a Visit to the Camps of Women and Children in the Cape and Orange River Colonies (Londres, 1901). ↩
- Jürgen Zimmerer y Joachim Zeller (eds.), Genocide in German South-West Africa (Monmouth: Merlin, 2008); David Olusoga y Casper W. Erichsen, The Kaiser's Holocaust (Londres: Faber, 2010). ↩
- Naoko Shimazu, Japan, Race and Equality: The Racial Equality Proposal of 1919 (Londres: Routledge, 1998). ↩
- Timothy Snyder, Black Earth: The Holocaust as History and Warning (Nueva York: Tim Duggan, 2015); Carroll P. Kakel III, The American West and the Nazi East (Basingstoke: Palgrave Macmillan, 2011). ↩
- James Q. Whitman, Hitler's American Model: The United States and the Making of Nazi Race Law (Princeton: Princeton University Press, 2017). ↩
- Para el lado crítico del debate, véase Dan Stone (ed.), The Historiography of Genocide (Basingstoke: Palgrave, 2008), y los intercambios reunidos en torno a A. Dirk Moses, The Problems of Genocide (Cambridge: Cambridge University Press, 2021). ↩
Quiénes intervinieron
- Facciones
The Herero and Nama
The first victims of a German extermination order
Driven into the Omaheke desert with the waterholes held against them, and the survivors put into camps the German administration already called Konzentrationslager. Something on the order of 80 per cent of the Herero and half the Nama population died. The skulls of the dead were shipped to Germany for anthropological measurement. Germany formally recognised these events as genocide in 2021.
Olusoga & Erichsen, The Kaiser’s Holocaust (2010)
- Figuras
Lothar von Trotha
The extermination order
His proclamation of October 1904 declared that the Herero were no longer German subjects, that any found within the German frontier would be shot, and that he would not receive women and children. It is not an inference drawn by later historians. It is a printed order, signed, with a stated policy of extermination, twenty-eight years before the men who would issue similar ones in Europe took power.
- Figuras
Eugen Fischer
The thread that runs home
He conducted racial research on mixed-descent communities in German South West Africa, published it in 1913, went on to direct the Kaiser Wilhelm Institute for Anthropology in Berlin, and taught the men who ran Nazi racial policy. His student Josef Mengele went to Auschwitz and sent specimens back to the institute. The chain of personnel from the colony to the camp is not speculative; it is a curriculum vitae.
- Figuras
Francis Galton
The self-direction of human evolution
Darwin’s cousin, a genuine founder of modern statistics, who proposed in 1883 to manage human breeding directly. What has to be stressed is that this was not a fringe: the First International Eugenics Congress met in London in 1912 under the presidency of Darwin’s son, with Winston Churchill and the president of Harvard among its vice-presidents, and the emblem of the second congress showed a tree whose roots were labelled with every respectable science of the day.
- Figuras
Emily Hobhouse
Making the camps a scandal at home
Her 1901 report on the camps in the Cape and Orange River colonies turned the internment of Boer civilians into a public scandal in Britain, which is to say the facts were known, published and argued about at the time. Around 28,000 Boer women and children died, along with a comparable or greater number of Black Africans in separate camps whose records were kept far less carefully.
Hobhouse, Report of a Visit to the Camps (1901)
- Figuras
Woodrow Wilson
Self-determination, with conditions
Japan’s proposal to write the equality of nations into the League Covenant won a majority of votes in the commission. Wilson, chairing, ruled that a matter of this importance required unanimity, and it failed. The pressure came from Australia over its immigration policy, backed by Britain, and from a president whose own administration had re-segregated the United States federal civil service.
Shimazu, Japan, Race and Equality (1998)
- Figuras
Aimé Césaire
One subject, not two
His formulation in 1950 is still the sharpest available: what Europe could not forgive Hitler was not the crime itself but the crime against Europeans, the application to white people of procedures that until then had been reserved for the colonised. It is a claim about the moral accounting, and the accounting has still not been done.
Césaire, Discours sur le colonialisme (1950)
- Figuras
Hannah Arendt
Imperialism came home
The Origins of Totalitarianism makes the structural version of Césaire’s claim: imperialism abroad produced the categories, the personnel and the administrative habits that were later turned on Europe. The strong continuity thesis can be overstated and serious historians resist it, but the weaker claim, about supply rather than equivalence, is very hard to escape.
Arendt, The Origins of Totalitarianism (1951)