Una religión Frankenstein
Una escritura ensamblada, una divinidad cosida a retazos, y ni una sola línea que prohíba la esclavitud.
Cuándo ocurrió
- c. 50–60 Paul’s letters And, in the generation after him, the household codes inserted in his name.
- 325 Nicaea supplies the doctrine of God In Greek philosophical vocabulary. The word "Trinity" is not in the Bible.
- c. 340 The Council of Gangra Anathema on anyone who teaches a slave to withdraw from his master’s service.
- c. 426 Augustine, City of God XIX.15 Slavery unnatural, but God’s just arrangement in a fallen world. Serve faithfully.
- 1098 Anselm, Cur Deus Homo The crucifixion as satisfaction of an infinite debt of honour owed to an offended lord.
- 1516 Erasmus and the Johannine comma A verse in no Greek manuscript before the fourteenth century enters the printed Bible.
- 1688 The Germantown protest Four Quakers put the objection in writing. It takes another century and a half.
- 1807 The Slave Bible Nine-tenths of the Old Testament cut. Exodus gone. Ephesians 6:5 kept.
- 20 June 1866 The Holy Office on slavery Not at all contrary to the natural and divine law, a year after Appomattox.
- 1854 and 1950 The Immaculate Conception, then the Assumption The object is still being assembled inside living memory.
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«Esclavos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor.»
— Efesios 6,5. Catorce siglos después, este versículo seguía en la Biblia impresa para los esclavos de las Antillas británicas. El libro del Éxodo no.Este capítulo hace dos afirmaciones. La primera es que el cristianismo es un objeto compuesto, ensamblado a lo largo de siglos con materiales incompatibles, y que las costuras son visibles para quien mire. La segunda es la que importa para el resto de esta crónica: en ninguna parte de las escrituras cristianas se prohíbe la esclavitud: ni en la ley, ni en los profetas, ni en los dichos de Jesús, ni en las cartas de Pablo, ni en canon alguno de iglesia alguna en momento alguno antes de que la abolición se ganara por otros medios.
La primera afirmación es interesante. La segunda es portante. Los capítulos 8, 9, 10 y 11 describen una operación que necesitaba la cooperación moral de una religión, y la obtuvo, no distorsionando el texto, sino leyéndolo con exactitud.
Las costuras
Desmonte el objeto ensamblado y los componentes son datables, y proceden de lugares que no estaban de acuerdo entre sí.
El apocalipticismo judío suministra el marco: un solo Dios, un juicio venidero, una reivindicación de los oprimidos, la resurrección del cuerpo. Es la capa que describieron los capítulos 2 y 3, y es la más antigua.
La filosofía griega suministra la metafísica, y no encaja en el marco. La apertura de Juan identifica a Cristo con el , término del pensamiento estoico y judeohelenístico; Filón de Alejandría llevaba décadas usándolo. El alma inmortal e inmaterial que va al cielo al morir es platónica; la imagen de la Biblia hebrea es el , un destino común y sombrío, y la del Nuevo Testamento es la resurrección corporal al final de los tiempos. La mayoría de los cristianos actuales sostiene, a la vez y sin advertirlo, una doctrina griega del alma y una doctrina judía de la resurrección, que son dos respuestas distintas a la misma pregunta.1
Los concilios del siglo IV suministran la doctrina de Dios. La palabra «Trinidad» no aparece en ningún lugar de la Biblia. Su vocabulario técnico (ousía, hipóstasis, ) es terminología filosófica griega, forjada en Nicea y Constantinopla bajo supervisión imperial, como describió el capítulo 5. La frase trinitaria más clara de la Biblia, en 1 Juan 5,7, es una falsificación medieval que entró en el texto impreso a través de Erasmo.
El feudalismo medieval suministra la teoría de la crucifixión que casi todos los cristianos occidentales dan por sentado que es sencillamente lo que significa la cruz. El Cur Deus Homo de Anselmo (1098) la explica como satisfacción de una deuda infinita de honor debida a un señor ofendido, argumento que se lee exactamente como lo que es, una transacción feudal, escrito por un arzobispo en una sociedad organizada en torno al honor, el vasallaje y la compensación. No es la única teoría cristiana de la expiación ni es la más antigua, pero se apoderó de Occidente.2
Concilios y papas posteriores siguen añadiendo. El purgatorio se formaliza en el siglo XIII. La Inmaculada Concepción se convierte en creencia obligatoria para los católicos en 1854, y la Asunción en 1950. El infierno como lugar de tormento consciente eterno con fuego y demonios debe muchísimo más al Apocalipsis de Pedro, a la literatura visionaria medieval y a Dante que a los evangelios, donde la «Gehena» es un valle de quema de basuras a las afueras de Jerusalén usado como figura de la destrucción.3
Las junturas que nunca se lijaron
El Nuevo Testamento conserva sus contradicciones a la vista porque el se ensambló con documentos que nadie podía reescribir una vez que eran autoritativos: el proceso del capítulo 6, con sus costes.
- Dos natividades que no pueden ser ambas ciertas. Mateo sitúa a la familia viviendo en Belén, con una estrella, unos magos, la matanza de Herodes y una huida a Egipto; Herodes murió en el 4 a. C. Lucas sitúa a la familia viviendo en Nazaret, viajando para un censo (el censo de Quirinio, que tuvo lugar en el año 6 d. C., al menos diez años después) y volviendo luego a casa, sin matanza y sin Egipto. Las genealogías dadas para establecer la descendencia nombran padres distintos para José y pasan por hijos distintos de David.
- Cuatro mañanas distintas ante la tumba. El número de mujeres, el número de figuras con las que se encuentran, lo que se les dice, si se lo cuentan a alguien y dónde ocurren después las apariciones (Galilea en Marcos y Mateo, Jerusalén en Lucas) difieren entre los cuatro relatos. Y los manuscritos más antiguos de Marcos terminan con las mujeres huyendo aterradas y sin decir nada a nadie; las apariciones del resucitado al final de Marcos se añadieron después.
- Dos éticas incompatibles de la ley. El Jesús de Mateo dice que ni un solo trazo de la ley pasará; Pablo dice que una persona es justificada aparte de las obras de la ley. Eso no es un matiz. Es la pelea del capítulo 4, fosilizada en el mismo libro.
La ausencia decisiva
Vamos ahora a la cuestión central. Un lector criado en una cultura posabolicionista supone que una religión de amor universal tiene que prohibir en algún sitio poseer personas. No lo hace. Los textos no son evasivos al respecto; legislan sobre ello.
La ley regula la esclavitud y la hace hereditaria. Levítico 25 establece una distinción explícita: al israelita que cae en servidumbre por deudas hay que tratarlo como a un jornalero y liberarlo, «pero en cuanto a tus siervos y siervas, podrás comprarlos de entre las naciones que os rodean». Esos esclavos, continúa el texto, pueden legarse a los hijos como propiedad heredada, de forma permanente. El capítulo que contiene el jubileo (la gran carta de la remisión de deudas) es el mismo capítulo que establece la esclavitud como propiedad para los extranjeros. Esa es la frontera del capítulo 1 escrita en la ley: obligaciones dentro de la comunidad moral, derechos de propiedad fuera de ella.4
La ley pone precio al cuerpo del esclavo. Éxodo 21 dispone que el hombre que mata a golpes a su esclavo debe ser castigado, pero que si el esclavo sobrevive un día o dos no hay pena, con el argumento declarado de que el esclavo es dinero del amo. En otro lugar el mismo código expone la ceremonia para el hombre que elige seguir siendo esclavo de forma permanente: se le horada la oreja con una lezna contra el poste de la puerta.
Jesús no lo aborda. Consta que habla constantemente sobre la riqueza, y sobre la deuda, los impuestos y el trato a los pobres. Sobre la esclavitud, nada, y las parábolas usan a las personas esclavizadas como mobiliario ordinario del mundo, incluida una que describe azotar a un siervo con muchos azotes como comparación natural para el juicio.
Las cartas ordenan a los esclavos obedecer. Efesios, Colosenses, 1 Timoteo, Tito y 1 Pedro contienen todas instrucciones para que los esclavos obedezcan a sus amos; 1 Pedro añade que esto vale también para los amos duros y no solo para los amables. La carta de Pablo a Filemón trata de un fugitivo llamado Onésimo, y Pablo lo devuelve. Pide a Filemón que lo reciba con bondad. No le dice que deje de poseer personas, y la carta está en el canon precisamente porque durante siglos se leyó como autoridad para devolver fugitivos.5
El único versículo que más se cita en sentido contrario, 1 Corintios 7,21, es gramaticalmente ambiguo en griego hasta el punto de que las traducciones se dividen por la mitad sobre si aconseja al esclavo que puede obtener la libertad que la tome o que se quede como está. Una prohibición que define una civilización no puede descansar en una cláusula cuyo sentido se discute desde hace dos mil años.
Concilio de Gangra, hacia 340: anatema para quien, bajo pretexto de piedad, enseñe a un esclavo a despreciar a su amo o a sustraerse a su servicio en lugar de servir con buena voluntad y respeto. Es un canon de un concilio eclesiástico, dirigido contra cristianos que liberaban o acogían esclavos.
Agustín, La ciudad de Dios XIX.15: la esclavitud no es natural a la humanidad sino que es la justa disposición de Dios en un mundo caído, y a los esclavizados se les dice que sirvan fielmente.
El Santo Oficio, 20 de junio de 1866, bajo Pío IX, en una instrucción a un vicario apostólico que trataba con la trata de esclavos en África: la esclavitud misma, considerada en su naturaleza esencial, no es en absoluto contraria a la ley natural y divina, y no va contra la ley divina que un esclavo sea vendido, comprado, permutado o donado, siempre que se observen las condiciones requeridas. Esto se emitió después de la Guerra Civil estadounidense.
Canon 3 de Gangra; Agustín, De civitate Dei; Instrucción del Santo Oficio, 1866La comparación que lo zanja
Una réplica merece respuesta directa: quizá el texto simplemente no legisla sobre instituciones económicas en absoluto, y la ausencia de la esclavitud forma parte de un silencio general. No es así. Las mismas escrituras prohíben, explícita y repetidamente, prestar dinero con interés (en Éxodo, Levítico, Deuteronomio, los Salmos y Ezequiel), y la iglesia medieval aplicó esa prohibición en serio durante siglos. Prohíben mezclar dos clases de tejido en una prenda, sembrar un campo con dos clases de semilla, comer marisco y hacerse un tatuaje.
De modo que el texto es enteramente capaz de prohibir una práctica económica rentable. Prohibió una que incomodaba a los prestamistas. No prohibió poseer seres humanos.
También fueron cristianos quienes abolieron la esclavitud. La protesta cuáquera de Germantown de 1688, Benjamin Lay, John Woolman, la Secta de Clapham, Wilberforce, las iglesias negras del Sur estadounidense, Frederick Douglass y Sojourner Truth: la abolición en el mundo angloatlántico fue en buena medida un movimiento religioso, y es deshonesto omitirlo.
Pero fíjese en lo que los abolicionistas tuvieron que hacer. No podían citar una prohibición, porque no la hay. Argumentaron desde principios generales (la imagen de Dios, la regla de oro, el Éxodo) contra adversarios que podían citar capítulo y versículo, y lo hacían. Douglass, que conocía íntimamente ambos lados, trazó él mismo la distinción en 1845: entre el cristianismo de Cristo y el cristianismo de la tierra en que vivía, que llamó parcial e hipócrita. Los esclavistas no leían mal sus Biblias. Los abolicionistas las leían a contrapelo, y ganaban una discusión que el texto no zanjaba por ellos.
Que es precisamente el punto del capítulo. Una escritura compuesta y sin prohibición clara funciona como un espejo: el poder lee en ella su propia cara. Eso es lo que la hace tan útil al poder.
Por qué importa el ensamblaje
Un texto incoherente sin prohibición fija de la atrocidad central del mundo moderno, portado por una institución que había pasado un milenio aprendiendo a funcionar como brazo del Estado: eso no es una religión que no logró detener la trata atlántica. Es una religión que no tenía nada dentro con lo que detenerla, y una historia institucional que hacía natural la cooperación.
El capítulo 8 muestra qué pasó cuando los hombres que esclavizaban necesitaron un argumento. No tuvieron que pelearse con la Escritura para obtenerlo. Solo tuvieron que inventar una idea nueva y hacer que la bendijeran.
Notas
- Sobre las imágenes hebrea y griega de la muerte y el más allá, N. T. Wright, The Resurrection of the Son of God (Minneápolis: Fortress, 2003), caps. 2–4: un estudioso conservador defendiendo el mismo punto histórico. Sobre Filón y el Logos, David T. Runia, Philo in Early Christian Literature (Assen: Van Gorcum, 1993). ↩
- Anselmo de Canterbury, Cur Deus Homo (1098). Sobre su contexto feudal, R. W. Southern, Saint Anselm: A Portrait in a Landscape (Cambridge, 1990), pp. 197–227. ↩
- Alan E. Bernstein, The Formation of Hell (Ithaca: Cornell University Press, 1993). Sobre el purgatorio, Jacques Le Goff, El nacimiento del purgatorio (Chicago: University of Chicago Press, 1984). ↩
- Levítico 25,39–46; Éxodo 21,2–6 y 20–21; Deuteronomio 15,12–17. Para un tratamiento académico del derecho bíblico sobre esclavos en su contexto del antiguo Oriente Próximo, véase Catherine Hezser, Jewish Slavery in Antiquity (Oxford: Oxford University Press, 2005). ↩
- Sobre la historia de la recepción de Filemón como texto proesclavista, véase John Byron, Recent Research on Paul and Slavery (Sheffield: Sheffield Phoenix, 2008). Sobre el registro más amplio, Jennifer A. Glancy, Slavery in Early Christianity (Oxford: Oxford University Press, 2002), y David Brion Davis, The Problem of Slavery in Western Culture (Ithaca: Cornell University Press, 1966). ↩
Quiénes intervinieron
- Figuras
Philo of Alexandria
Athens and Jerusalem, spliced
He had been using Logos as a technical term for decades before the opening of John’s gospel identified Christ with it. That is the seam: an apocalyptic Judaean frame fitted to a Greek metaphysics that does not match it. Most Christians hold, simultaneously and without noticing, a Platonic immortal soul and a Jewish bodily resurrection, two different answers to the same question.
Runia, Philo in Early Christian Literature (1993)
- Figuras
Anselm of Canterbury
The cross as a debt of honour
Cur Deus Homo explains the crucifixion as satisfaction of an infinite debt of honour owed to an offended lord. It reads exactly like what it is: a feudal transaction, written by an archbishop in a society organised around honour, vassalage and compensation. It is neither the oldest Christian theory of the atonement nor the only one, and it took over the West so completely that most Western Christians assume it is simply what the cross means.
Southern, Saint Anselm (1990)
- Figuras
Desiderius Erasmus
The text, back to its sources
He left the Johannine comma (the single clearest trinitarian sentence in the Bible) out of his first edition, because it was in no Greek manuscript he had. Under pressure he put it back. From his text it passed into the King James Version and from there into three centuries of doctrine. It appears in no Greek manuscript before the fourteenth century. It is a forgery, and it was the proof text.
- Facciones
The Holy Office
the Supreme Sacred Congregation of the Roman and Universal Inquisition
The teaching, as it stood
On 20 June 1866, instructing a vicar apostolic dealing with the slave trade in Africa, it held that slavery considered in its essential nature is not at all contrary to the natural and divine law, and that a slave may lawfully be sold, bought, exchanged or given, provided the required conditions are observed. That was issued a year after Appomattox.
Instruction of the Holy Office, 1866
- Facciones
The Germantown protesters
Against the grain of the text
The first known written protest against slavery in the English colonies of North America. It was forwarded up the Quaker hierarchy and quietly shelved. What the abolitionists who followed had to do is the point: they could not cite a prohibition, because there is none, so they argued from general principles against opponents who could quote chapter and verse.
- Figuras
Frederick Douglass
Reading scripture against the grain
He knew both sides of the argument intimately, and in 1845 he drew the distinction himself: between the Christianity of Christ and the Christianity of the land he lived in, which he called partial and hypocritical. That is the honest description of the abolitionist position. Slaveholders were not misreading their Bibles; abolitionists were reading them against the grain, and winning an argument the text did not settle for them.
Douglass, Narrative of the Life of Frederick Douglass (1845)
- Figuras
Pius IX
The deposit of faith, and papal authority
He defined the Immaculate Conception as required belief in 1854 and presided over the definition of papal infallibility in 1870, the object still being assembled, eighteen centuries in. The 1866 instruction on slavery went out under his authority. What a religion adds and what it declines to add are both decisions, and both are dated.